El impuesto se aplica a los rendimientos de los bonos mediante la retención de ISR, un detalle que muchos inversionistas pasan por alto. Revisar seis puntos antes de invertir evita los errores más costosos, que casi siempre nacen de no leer las condiciones. La reinversión compuesta es el verdadero motor de crecimiento a largo plazo, porque cada rendimiento se suma al capital que genera el siguiente. Con una tasa de Chido55 referencia de 6,17% anual, los cálculos brutos a 28 días son aproximados. La claridad sobre los rendimientos es lo que motiva al inversionista a empezar antes.
Los bonos gubernamentales actúan como contrapeso en una cartera mixta junto a acciones, bienes raíces y otros activos. La estrategia de escalonamiento (laddering) distribuye los vencimientos en el tiempo, y es una de las menos utilizadas por el inversionista mexicano minorista. Los CETES a 28 días funcionan como un fondo de liquidez casi tan accesible como una cuenta de ahorro, pero con rendimientos superiores. El inversionista conservador prioriza la preservación del capital con CETES a 28 días y reinversión automática, más una porción pequeña en Bonos M. Los CETES tienen riesgo bajo y su liquidez es alta.
La liquidez afecta las decisiones de inversión según el plazo comprometido, y el riesgo financiero se mitiga con la diversificación. El valor nominal se paga al vencimiento en el Bono M, y la tasa de interés determina el cupón aplicado en cada cálculo. El riesgo financiero es bajo en los bonos gubernamentales, sostenido por la calificación crediticia de México y su historial de cumplimiento en pesos. El riesgo de inflación surge cuando la inflación supera la tasa de cupón fija, lo que vuelve negativo el rendimiento real. La inflación y la tasa de interés son los dos riesgos más relevantes en la práctica para el inversionista mexicano.
La decisión de invertir en bonos en México en el entorno actual no puede resolverse solo con la comparativa de tasas. El equilibrio entre ambas variables es el criterio de selección más importante al invertir en bonos actualmente. Una duración menor puede no aprovechar las condiciones de tasas disponibles. Una duración mayor a ese horizonte introduce riesgo de valuación que puede forzar decisiones de salida en condiciones desfavorables. Incorporar bonos en un portafolio de inversión tiene sentido cuando se hace en función de la estructura que ese portafolio necesita, no en respuesta al nivel de tasas del momento.